Suelos Vivos

La materia orgánica es el alma de la fertilidad del suelo.

                 

http://abonovivo.com/wp-content/uploads/2017/01/aerea.jpg
http://abonovivo.com/wp-content/uploads/2017/02/Abono-y-restos-planta-12-01-2017.jpg
http://abonovivo.com/wp-content/uploads/2017/02/IMG_20170213_154132.jpg
http://abonovivo.com/wp-content/uploads/2017/01/IMG_20170116_125215.jpg
http://abonovivo.com/wp-content/uploads/2017/01/2.jpg
http://abonovivo.com/wp-content/uploads/2017/02/IMG_20170124_121141.jpg
http://abonovivo.com/wp-content/uploads/2017/02/IMG_20160607_162413.jpg
http://abonovivo.com/wp-content/uploads/2017/01/sacos50litros.jpg
http://abonovivo.com/wp-content/uploads/2017/01/Diseño-planes-de-fertilizacion2-1.jpg
http://abonovivo.com/wp-content/uploads/2017/02/IMG_2771.jpg
http://abonovivo.com/wp-content/uploads/2017/02/Flores.jpg

En los inicios de la agricultura, descubrimos que podíamos obtener alimentos cultivando aquellos cultivos que crecían silvestres en el medio. Para ello debíamos buscar un suelo que reuniera las cualidades que aquel en el que se reproducían los alimentos de forma natural, suelos evolucionados y llenos de vida tras años de descomposición de la materia orgánica (raíces, tallos, hojarasca, deyecciones, cadáveres, lombrices, insectos…).

Esos residuos, que son la fuente de vida para la persistencia de los microorganismos del suelo y que les sirven como fuente de energía para su crecimiento y reproducción, son descompuestos en formas minerales o «comida» disponible para las plantas.

Aquellos fértiles suelos son hoy sometidos a reiterados laboreos y exprimidos al máximo para conseguir producciones cada vez más exigentes. En consecuencia, nos encontramos ante suelos desnudos, erosionados, con el alma rota y desprovistos de estructura, de carácter, de vida.

Los suelos son hoy medios semi inertes,con una capacidad limitada de proveer por si mismos de alimento a las plantas, sirviendo únicamente como soporte para un cultivo alimentado con aportes de suplementos inorgánicos.

Suelo compactado

El aporte de materia orgánica se hace necesario para dotarles año a año de las propiedades que tenían aquellos suelos evolucionados.

De esta manera,  contribuiremos a aumentar la estabilidad de los agregados del suelo, lo que se traduce en mejorar la permeabilidad para el agua y el aire (elementos esenciales para la vida) y por lo tanto una importante mejora en el drenaje.

Suelo franco con muy buena estructura

Debido a la elevada capacidad de intercambio catiónico de la materia orgánica, incrementa la capacidad de adsorción e intercambio iónico del suelo (Potasio, hierro, amonio, magnesio, sodio, cálcio…), lo que se traduce en disponibilidad de minerales y nutrientes en el suelo.

Aportaremos microorganismos al suelo y  favoreceremos su actividad, verdaderos protagonistas de la dinámica de transformación de los nutrientes, nitrógeno, fósforo, azufre… y agentes naturales de control biológico, que neutralizan poblaciones de otros microorganismos perjudiciales.

Pero la sinergia microorganismos-Planta es mucho más compleja, su presencia en la rizosfera juega un papel muy importante, como en la protección contra las heladas o la inducción a la resistencia sistémica a enfermedades en las plantas.

Por último, es labor de todos nosotros la de cambiar el actual paradigma de la agricultura, basado en que la alimentación de los cultivos debe ser a base de sustancias altamente solubles (fertilizantes minerales solubles).

Está hoy más que probado que la nutrición vegetal es a base de sustancias complejas (las que aporta el humus y la materia orgánica).

Así ocurre en la naturaleza.

 

 

Evolución de cultivos hortícolas en un suelo abonado con compost Abono Vivo

No se admiten más comentarios