Huerto y Jardín

 

 

Recomendaciones para tu huerto

Para vuestras hortalizas recomendamos aportar de  1 a 3  Kg por m2 antes de la plantación, como abonado de fondo sin incorporarlo a demasiada profundidad. Una labor de rotocultor  o azada manual después del abonado, trabajando los primeros 15-20 centímetros del suelo, es suficiente.

Si cultivas tus propias hortalizas en semillero, utilizando pequeñas macetas o alveolos, puedes preparar el sustrato de la siguiente manera:

En un recipiente lo suficiente grande o directamente en el suelo incorpora dos partes y media de la turba o tierra que vayas a utilizar por una parte de compost y mézclalo todo bien para que quede lo más homogéneo posible. Posteriormente ya puedes rellenar los alveolos con la mezcla, depositando la semilla y dando un pequeño riego.

Para abonar árboles frutales, tanto a raíz desnuda como en cepellón, cava un hoyo proporcional al tamaño del árbol. En el montón de tierra extraída incorpora 4 o 5 Kg de compost y mezcla todo el conjunto hasta que la mezcla sea homogénea. Puedes aumentar la cantidad de compost a aportar si el árbol es un ejemplar de gran porte.

Introduce el árbol en el hoyo tapándolo con la mezcla de tierra y compost y aplica un abundante riego.

Para abonado de mantenimiento de frutales (recomendamos hacer dos anualmente: uno cuando éstos entren en parada invernal y otro en el inicio de la primavera) la recomendación es aportar 5 a 7 Kg/árbol, esparciéndolo bien por todo el pie o el alcorque. Esta es una recomendación orientativa para frutales de 5 años, en función de dicha referencia podemos aumentar la dosis de mantenimiento para especies de mayor edad o porte.

Recomendaciones para tu Jardín

Si el lecho de siembra va a ser el propio suelo (formación de parterres, macizos florales con especies vivaces, cerramientos…), podemos trabajar el suelo aportando 0,8-1 Kg por m2 de compost en la superficie para a continuación incorporarlo sin enterrarlo demasiado (15-20 cm).

Por el contrario, si la plantación va a ser en maceta o contenedor (vivaces, aromáticas, arbustivas, trepadoras, bulbosas) podrás seguir el procedimiento indicado  anteriormente para el abonado de semilleros.

Si decides plantar especies acidófilas (Hortensia, azalea, camelia, gardenia etc…) recomendamos  hacer la mezcla del compost con un sustrato ácido, adecuado para este tipo de plantas.

Para la siembra de césped aportaremos alrededor de 1 Kg de compost por m2 sobre el terreno desnudo y a continuación lo enterramos con una azada o motocultor superficialmente (15 cm), no debe distinguirse bien el compost en la superficie. Una vez abonado el lecho se procederá a la siembra del césped, utilizando un rastrillo para tapar la semilla y dejar nivelada la superficie. Regar diariamente hasta que las semillas germinen.

Periódicamente, tras el corte del césped podemos hacer una labor de recebo del mismo con compost. Es recomendable una labor previa de escarda para eliminar restos orgánicos y mejorar la aireación de nuestro césped.

Para recebar, espolvoreamos a voleo el compost por encima del césped. La cantidad adecuada de compost a utilizar es aquella que nos permita ver que el verde torna a un color marrón oscuro pero sin llegar a tapar el césped.

Con esta labor el césped crecerá con más vigor, tomará un color verde más intenso y homogéneo y conseguiremos enmendar pequeños calveros de nuestro jardín.

El compost es una de las mejores opciones para utilizarlo como acolchado en la tierra, debido a que no solo nos va a aportar los beneficios del acolchado que se realiza con otros materiales: Mantener un nivel de humedad óptimo, proteger de la erosión o actuar como supresor de malas hierbas, sino que también aporta nutrientes a medida que se va descomponiendo. Así por ejemplo, podemos acolchar la base de un cerramiento de ciprés, berberis, laurel… dando un toque estético al espacio además de los beneficios mencionados.

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